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Con el
móvil en el extranjero
En un país extranjero, nuestro móvil busca las redes disponibles y no
detecta las redes de Amena, MoviStar o Airtel, operadores con los que
tenemos el contrato o la tarjeta. Esto sucede porque cuando viajamos a
países extranjeros a pesar de existir redes GSM, no tienen disponible
aquélla de la que somos clientes.
Este problema se soluciona mediante una técnica denominada roaming, que
permite que, en estos casos podamos utilizar la red de otro operador con el
que el nuestro tiene un acuerdo de colaboración. De este modo, podemos tener
cobertura, con el mismo número de teléfono, en más de 200 países de todo el
mundo.
Por lo tanto con el roaming, la cuestión del enlace entre redes de
telefonía, a nivel técnico, no ofrece ningún problema, pero ¿quién factura
este tipo de servicios?. Sucede que, al tratarse nuestro teléfono de un
terminal móvil, alguien que intente comunicar con nosotros, no puede saber
en qué lugar nos encontramos, si es España o el extranjero, y por lo tanto
no puede saber de antemano cuánto le va a costar la llamada. Así que en
estos casos, se adopta una solución salomónica: el propietario del móvil que
esté en el extranjero, es el que se hace cargo de pagar el tramo
internacional de la llamada, mientras que el que intenta comunicar con él,
solamente pagará el tramo nacional, cuyo coste conoce en todo momento.
Sabiendo esto, si estamos en el extranjero, es recomendable activar el
contestador, si no queremos afrontar el gasto derivado de una llamada
internacional. |