Después de los millones que se han gastado las operadoras inalámbricas en la subasta de licencias de tecnología UMTS que permite acceso de alta velocidad desde los móviles, sale a la luz un estudio que puede cerrarle al sector a un mercado de 24 millones de clientes.
Las antenas de los móviles pueden afectar gravemente la salud de los niños e
incluso causar lesiones cerebrales. El responsable de la investigación
gubernamental llevada a cabo sobre el tema indicó que no había una evidencia
real sobre el riesgo pero sí algunos “efectos sutiles” en el funcionamiento
de la mente.
Según informó un miembro del comité a Reuters, las ondas emitidas por el teléfono
cambian la estructura de las proteínas. “Las ondas producen un golpe de calor
en la proteína. Ya sabe, como si la estuviera cocinando”. El comité inició
las investigaciones a causa de la aparición de informes internacionales donde
se indicaba que la radiación de los móviles podía causar cáncer, perdidas de
memoria y alzheimer.
Los menores tienen mayor posibilidades de recibir estas radiaciones debido a que
sus cabezas son más pequeñas y su sistema nervioso está en desarrollo, por lo
tanto son más vulnerables.